viernes, 7 de marzo de 2008

Generacion de las flores

1 comentario:

Espíritu del Paraíso dijo...

Cuanto miedo me infundieron sus reyertas,con las mantas enrolladas en sus brazos a modo de escudos, sus juramentos de venganzas eternas, sus amenazas rotundas, sus caballerias viviendo más que nada y que nadie un infierno en la tierra, sus piedras dibujando en la carne cicatrices de geometria incierta, su acento,su tez morena, sus caras inconfundibles a veces sólo por un mínimo rasgo.
Húngaros de mi infancia acampados entre escombros y bostas de jamelgos arrastrando ruinosos carromatos idealizados años después en alas de un postrímero romanticismo. Cabras ascendiendo escaleras a ritmo de un saxofón, mate por el uso de varias generaciones. Y "El Chirri", niño de edad indefinida y enmarañada pelambrera, invita a sus compañeros de clase al espectáculo entre bambalinas de dormir cada noche entre su madre y sus hermanas.
Gitanos de mercadillo semanal, de furgoneta itinerante y fajo de rugosos billetes "doblaos", aún se te contempla en los casi extintos mercados de ganado haciendo honor a la cultura del trueque y del trapicheo. Cultura de proximidad de cuerpos y cuchillos, de no vivir aioslado, de ser el consuelo de los que te consuelan.
¡A veces he deseado ser caló!
(El colectivo gitano sigue siendo el grupo étnico más discriminado en la España actual).